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Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

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Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Invitado el Mar Feb 23, 2010 1:10 am

Egipto año 31 A.C hace 3.000 años de la época actual. (Solo los ubico)

Un hombre camina por palacio, dirigiéndose hacia sus aposentos, se trata de un hombre cuyo nombre hoy en día estremece a los inocentes, se trata de mí. Soy Imhotep sacerdote supremo del reinado del Faraón Seti, me dirijo hacia mis aposentos en donde seguir practicando mi magia, e jurado servir al faraón y eso es lo que haré. Mas mis pensamientos disciplinados y correctos son perturbados con la presencia de la mujer más bella, la mujer que me ha arrebatado el corazón, ella es Anaksunamon, la concubina favorita del faraón, la mujer por la que en un futuro traicionare a mi señor.

*Fin de la introducción*

Hago acto de presencia en una ceremonia en honor al faraón Seti, quien me ha invitado ha dicho banquete para celebrar su aniversario, mi posición es bastante correcta, mis manos están juntas, cercanas mi pecho, mientras saludo a Seti con una reverencia, el hace gala de un gran compañerismo y me invita a sentarme junto a él, todo un honor a mi parecer y para cualquiera que viva en estos tiempos, tras una última reverencia tomo asiento junto a él, con una amable sonrisa en mi rostro, me acomodo sentándome y tomando una copa, la cual alzo en señal de brindis a Seti.

Hoy es un día especial se celebra el 26 cumpleaños del Faraón, el cual nos deleita con exquisiteces en la comida y exóticas bailarinas para disfrute de sus invitados, es una velada agradable realmente, pocas cosas podrían estropear este momento, reímos, nos divertimos y nos carcajeamos, es un día feliz. Mi mirada se posa en la concubina favorita del faraón, Analsunamon quien parece estar disfrutando de esta velada, mas ambos desearíamos estar a solas.

La fiesta es interrumpida cuando, una de las bailarinas hace gala de tener un cuchillo y se abalanza sobre el faraón, con la intención de asesinarle, ser el líder de una nación tan grande acarrea consecuencias, puedes tener muchos aliados pero también tienes muchos enemigos, automáticamente yo haciendo gala de mis poderes místicos, la detengo como si la hubiera paralizado con algún hechizo, automáticamente hago que esta traidora a la corona del faraón se arrodille, mientras la guardia personal de Seti, acaba la faena, cortándole la cabeza a la traidora. Sonrió satisfecho de la acción que hice, mientras la fiesta se da por terminada.

-Majestad, con vuestro permiso me retirare a mis aposentos.- Dije con disciplina, mientras el faraón me hacia un gesto con la mano, indicándome que me daba su permiso para marcharme a mis aposentos, la fiesta había tenido un final bastante amargo, aunque algo bueno se podría sacar de todo esto. Ese mismo día, nos llego la noticia a todos, de que el faraón buscaba nuevas concubinas, no entendía el porque quería tantas mujeres para sí mismo, es algo egoísta realmente.

Ya en mis aposentos, tome asiento en el suelo, me senté cruzando ambas piernas, entonces junte ambas manos acercándolas a mi pecho, mientras alzaba mi rostro con los ojos cerrados y tome aire profundamente, dejando que el oxigeno limpiara impurezas, separe mis manos, a ambos lados y entonces las velas que tenia apagadas esparcidas por mi habitación se encendieron, sin duda se trataba de mi magia, la cual acompañaba de una voz siniestra y oscura, la cual se escuchaba deformada, se trataban de algunos canticos con los cuales llamar a los espíritus para pedir su consejo y guía.

Mi sesión espiritual es interrumpida bruscamente al escuchar la puerta de mi habitación, la cual es golpeada por uno de los siervos de Seti, suspiro renegando por esta última acción, no me gusta ser interrumpido por alguien, mientras trato de concentrarme. –Puedes entrar.- Dije serio mientras me levantaba del suelo, entonces mire hacia la puerta, di un paso al frente acercándome levemente a la puerta, pero sin abrirla, esta fue abierta por el siervo, quien arrastraba 2 mujeres con él, a las cuales mire con poco interés.

-¿Qué ocurre?- Pregunte pidiendo una explicación sobre esto y que estaba sucediendo.

-•Estas 2 chicas iban a ser las nuevas concubinas de Seti, pero las rechazo como tal•- Afirmo el siervo, mientras soltaba a las muchachas frente a mí.

-¿Qué tiene esto que ver conmigo?- Vuelvo a preguntar ya con un leve tono molesto.

-·El faraón Seti las rechazo como sus concubinas, así que te las ofrece a ti. Debe tenerte en muy alta estima·- Dijo deseoso de mujeres el siervo.

-Puedes marcharte yo me haré cargo de ellas.- Respondí serio y con rudeza, sus intenciones no son respetables, así que su último comentario no fue muy de mi agrado, el siervo se marcho un tanto indignado, debía de haber sabido que desde un principio, no dejaría a estas muchachas acabar con gente así, aunque tampoco tenía intención de hacer nada con ellas.

Ellas entraron en mi habitación, yo en cuanto se marcho aquel siervo, inmediatamente cerré la puerta, dejándonos a los 3 encerrados, ahora ellas estaban bajo mi cuidado, no sé que tenía esto de regalo pero sin duda podrían ser útiles en un futuro, aunque en estos momentos más que un regalo para mí son una carga. -¿Cómo os llamáis?- Pregunte serio, mientras ni siquiera las miraba, apagando una vela tan solo cerrando mis dedos sobre la llama de esta. Esperaba su respuesta.

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Rose Bennet el Mar Feb 23, 2010 1:53 am

Naya se preparaba con su hermana en un gran salon llena de Jovenes listas y dispuestas a ser concubinas del gran faraon Seti I, debia admitir que la idea no le agradaba mucho, ser la esclava de un hombre, y luego despues de un tiempo ser desechada como papel viejo, no le gustaba demasiado. Pero su ya anciana madre las nesecitaba y era el unico trabajo disponible para ellas ahora, el Faraon prometia, mandarle dinero a las familias de sus concubinas, y dejarlas visitarlas una vez a la semana, suspiro mientras todas las jovenes iban a los baños para poder estar limpias para el Faraon. Se habia separado de su hermana y estaba buscandola con la mirada entre la multitud de mujeres, le sorprendia la cantidad de chicas ilusionadas con la idea de ser las mujeres del Faraon. Encontro con la vista a su hermana que estaba hablando con un joven, de vestimentas Medjai. Pero algo mas llamo la atencion de las jovenes concubinas, una mujer entraba en la sala, presentandose como Anaksunamon, que nos mostraria lo basico de ser una concubina del faraon.

Ahi se enteraron que era la protegida, la favorita del Faraon, prohibida para cualquier hombre que no sea el, era una mujer muy hermosa, de Rasgos bien egipcios y definidos, tubo que dejaronos a cargo de otra mujer, ya que tenia una gran cena, el cumpleaños 26 del faraòn era esa noche , y despues de la gran cena elijiria a las afortunadas por decirlo de alguna manera de ser sus concubinas. Separaron a las chicas en dos grupos, su hermana quedo en el otro grupo y le hizo un gesto de que estaria bien. Recorrian el castillo, enseñandoles como deberian limpiar las recamaras, como hacer una reverencia, como tratar a la realeza. Luego nos dirijimos a un gran salon donde nos vistieron con las mejores ropas que tenian, unas telas blancas de buena calidad, recojieron mi cabello, ya que era un tanto largo para lo que el faraon le gustaba. Me lleve el lapiz delineador al ojo y trazando perfectamente la linea de los ojos, termine de haberme maquillado. Al mirarme no me reconocia, era una Naya muy difrente a la que conocia.

Ya terminabamos los preparativos para el gran Faraon, todas estaban nerviosas y todabia no veia a mi hermana, habian dicho que el otro grupo habia tenido un atraso, pero que volverian antes de que la gran cena terminara. Me escabulli para ver la cena de cumpleaños del faraon junto con otras chicas, ansiosas por el al faraon. No me terminaba de convencer este trabajo pero no habia otra, lo haciamos por madre, lo habiamos prometido. Senti un golpe en mi espalda, era mi hermana, suspire aliviada,estrechandola en un gran abrazo de alivio. Fuimos las dos juntas hacia la sala donde nos establecieron a las concubinas, la verdad, nos faltaba el ultimo toque, nos llenaban de Oro, al Faraon le gustaba definitivamente ver a sus jovenes concubinas con oro. Mire un tanto divertida e extrañada a mi hermana, no estando acostumbrada a tal trato. Ahora nos dirijiamos a los aposentos del Faraon, sentia mi mano temblar, estaba realmente nerviosa ¿si el faraon no nos aceptaba?

La recamara del Faraon era realmente hermosa, era una sala de bienvenida practicamente, ya habia unas mujeres ahi, sus actuales concubinas, que nos dedicaron una sonrisa alentadora. Caminamos hasta el frente done el faraon se presento, como nos habian enseñado, nos inclinamos para hacerle una reverencia, no habia que levantarse hasta que el nos lo indicara. Nos habian dicho que despues de esto, el faraon llamaria una por una a las jovenes concubinas, a decirles preguntas, esa era la parte dificil para mi, sin mi hermana estaba algo indefensa ya que mi hermana era la que hablaba por las dos, sin embargo me quede en mi lugar eescuchando como llamaba a las otras concubinas, ansiando que llegara mi Lugar.

-Tu joven, levantate-
dice el faraon señalandome y yo aliviada de profin pararme lo hice, acercandome lentamente a el, mirando dudosa a mi hermana para luego detenerme adelante del Faraon, que como a todas, me miro con interes-Tu nombre,pequeña- pregunta cortante, sin mirarlo a los ojos y cabeza baja se lo digo

-Naya,mi Faraon-le digo mientras siento como su mano levanta mi menton, me pidio que lo repitiera ahora, cerre los ojos y con mas fuerza lo repito-Naya, mi Faraon

-Bien, ¿Tu familia?cuentame de ella- ordeno el Faraon soltando su rostro y cruzando sus brazos en su pecho, esperando la respuesta, aclare mi garganta, odiaba hablar de mi familia, hace poco mi familia habia sufrido la perdida de nuestro Padre y todabia se sentia el dolor de la perdida, pero tenia que hacerlo

-Vivo con mi Madre y con mi hermana,en una pequeña casa cerca del Rio Nilo, mi faraon. Nuestro padre fallecio hace unos dias- le explico contandole en si lo basico que era lo que el nesecitaba saber, miro hacia atras de mi y luego me miro nuevamente a mi

-¿Tu hermana esta aqui contigo?-me pregunta y asiento con la cabeza, se queda pensando unos momentos y luego me manda nuevamente a mi lugar.

No lo logramos, el faraon nos habia rechadazo, de tanto nerviosismo no habia escuchado las preguntas que le hizo a mi hermana, y ahroa caminabamos las dos o mejro dicho arrastradas por un hombre de la guardia hacia algun lugar desconocido, de solo pensar en la tristeza que se agarraria madre de vernos volver a casa hacia que en mis ojos se formaran lagrimas, pero veo como mi hermana me dice que resista, el guardia abre una enorme puerta que definitivamente eran de los aposentos de alguien. El gran sacerdote Imothep. El guardia empezo a hablar, el faraon nos habia entregado al sacerdote? Despues de un comentario bastante fuera de lugar del Guardia, el sacerdote parecia enojado y se acerco a nosotras, Abrazo a mi hermana por el brazo sin saber mucho que pasaria. Pero el sacerdote era realmente muy hermoso, mis ojos borraron las lagrimas por unos de interes. Nos pregunta nuestro nombres, me quedo paralizada al escucharlo hablar pero le contesto.

-Naya..mi señor y ella es mi hermana Nadiri-
le digo mientras miraba a mi hermana con media sonrisa, por lo menos seguiriamos en el palacio

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Invitado el Mar Feb 23, 2010 4:18 am

La vida tanto de Naya como de Nadiri había dado un vuelco , tres días atrás situadas en el año 31 A.C dos jóvenes de procedencia Egipcia tenían una vida normal , sin demasiadas complicaciones a no ser las de el típico egipcio , dinero.
El dinero era la mayor parte de los problemas si eras un aldeano de aquel lugar ,en la casa de estas dos hermanas no era la excepción de eso y su padre hacia un tiempo atrás que venia siendo afectado por alguna enfermedad que para esta época no había cura , cada integrante de la familia estaba bastante afligido por ello y Nadiri principalmente presentía que algo malo podía pasar .
Muchas veces Nadiri era regañada tanto por su hermana como por su madre de ser tan pesimista mas que nada Naya decía que su padre saldría bien de aquello pero Nadiri nunca recobro la confianza de que en algún momento sucediera.

Y por ello cuando su padre falleció a manos de aquella enfermedad , Nadiri pudo ser tomada un poco como frívola en sus pensamientos dado tanto su hermana como su madre sufrían mucho por su muerte , mientras Nadiri evitaba llorar . Pero la realidad de ella era muy distinta , cualquiera que pensara que no quería suficiente a su padre como para llorar estaba equivocado incluso por parte sabia que tanto su madre como su hermana sabían que ella estaba destruida , pero el dolor las segaba , tal vez Nadiri tenia un pequeño don de poder ocultar mas su verdaderos sentimientos , aunque eso para ella era una tortura puesto que todo el mundo pensaba que su ser era de una muchacha demasiado inexpresiva para una familia tan buena como era aquella .

Claro que había personas que pensaban diferente , y sabían como realmente era ella , pero a veces era difícil de creerse lo que no podías comprobar a simple vista .
Fue de esta forma que tres días después de la muerte de su padre Naya y Nadiri fueron informadas por su madre que se había enterado de la petición de concubinas para el faraón Seti I , a cualquiera de las dos muchachas aquello le parecía atroz , pero no tenían muchas opciones puesto que si no hacían eso , ahora con la muerte de su padre , el dinero les escasearía en cuestión de días y terminarían de alguna mala forma de seguro.

Por ello era que ahora se encontraban ambas jóvenes en un lugar totalmente distinto al que era su hogar , ya eso quedaría en el pasado por un largo tiempo , si era que la aceptaban ¿y si no? , un escalofrío recorrió la medula espinal de la joven Nadiri mientras esperaba su turno para los baños , las soluciones a todo esto se habían esfumado al primer paso dentro del palacio ahora tan solo una vez por semana veríamos a nuestra mare y tendríamos que servir aun hombre que la verdad la idea era pésima , desagradable y repugnante , era como utilizarnos tal cual papel desechable .
Nadiri se encontraba de lo mas incomoda y nerviosa , por varias situaciones, pero lo mas gracioso del caso era que no se le notaba , era como si a la joven le hubieran quitado los nervios de raíz a vista de todo el mundo era una muchacha segura de si misma y sin problema alguno aparente , en su interior todo lo contrario.
Una de las cosa por la que estaba nerviosa era porque allí mismo se encontraba aquel joven Medjai con el cual mantenía una relación de amistad, aunque ya no era tan de amistad , puesto que existían sentimientos mas allá de ser amigos simplemente.

Pero ahora sus miradas se cruzaron y en un memento ya cuando estaban prontas , por completo tanto el joven como la chica cruzaron miradas este se acerco a advertirle que se fuera de alli que estaba a tiempo junto con su hermana de irse , pero Nadiri no quiso escuchar tal cosa – No puedo hacer tal cosa , mi madre depende de ambas , no puedo negarle la vida , sin nuestra ayuda no se donde terminaremos – afirmo la joven con sus ojos algo brillosos , el Medjai resignado se alejo de allí , y Nadiri observo todo su alrededor para buscar con la miradaza a su hermana.

Se acerco a ella en silencio mientras otra mujer de moreno cabello, y rasgo marcados pero delicados ingresaba a la habitación donde tantas mujeres se aglomeraban para ser concubinas del faraón me caía en pésima opinión que muchas de aquellas estuvieran tan ilusionadas.
Aquella mujer se enteraron que era Anaksunamon, la preferida del faraón , Nadiri bufo ante aquello mientras estaba un paso mas atrás que su hermana , sus ojos se perdieron en la puerta por la que el joven Medjai había salido y de repente vio como tanto ella como su hermana era separadas en dos grupos tocándoles a cada una, uno diferente .
En principio se preocupo pero sabia que todo estaría bien por el momento , al parecer era el cumpleaños 26 del faraón y luego de aquel festejo elegiría a las jóvenes afortunadas, seguía pensando en lo horroroso del hecho .
Mientras recorrieron el palacio les comunicaron varias pautas para hacer bien su tarea como concubinas, a Nadiri le asalto una tristeza enorme al darse cuenta que seria una esclava por toda su vida.

Tras aquella recorrida y demás indicaciones les llevaron a una habitación donde les dejaron a disposición las mejores ropas disponibles , una tela finísima de un blanco único , la jóvenes de allí jamás habían visto algo igual, para Nadiri no dejaba de ser deslumbrante pero el futuro inmediato le preocupaba mas.
Decidió maquillarse lo mejor posible alcanzando la perfección en cada línea que recorría con el delineador en sus ojos , haciendo que sus ojos de un color verdoso resaltaran muchísimo mas , al terminar estaba segura que ya no seria la misma, la cabellera de un cobrizo extraño para aquel lugar de la joven parecía de un sedoso fuera de lo normal , no se lo ataron ni recogieron en ningún sentido tan solo colocaron algunos pequeños detalles en su cabello que le mantuvieran en una verticalidad casi perfecta a no ser por que algunos mechones eran rebeldes como ella misma.

Por fin salieron de aquel lugar , el grupo de Nadiri había tenido un retraso , ya que una de las chicas había optado por querer huir de la situación , mal pensado pero ella también quería huir de allí detestaba tener que estar en esto.
Tras llegar al punto casi culmine del asunto , vio a su hermana viendo aquella fiesta del faraón, se acerco por atrás golpeándola levemente y recibió su abrazo , la verdad es que tenia miedo de lo que pudiera pasar.

Por ultimo las llenaron de diferentes alhajas y detalles en oro , miro a su hermana con una sonrisa ladeada aunque no era el momento se divertía en gran manera verla de aquella forma , era una costumbre que no tenían a llevar tantas cosas como estas. Pero realmente se veían geniales , tal vez por este hecho era que las jóvenes de su alrededor estaban tan entusiasmadas, parecía prometer una vida digna , o por lo menos mejor de lo que cada una de seguro vivía.

Tras entrar a la recamara del faraón , bajo ligeramente la mirada ya estaba aturdida , y con demasiado temor sus manos sudaban ligeramente pero no podía darse el lujo de hacerlo exterior.
Al presentarse el faraón , las muchachas tal como les habían enseñado se inclinaron haciendo una reverencia , hasta que no oyeran su voz de que podíamos volver a su posición mas cotidiana, sin aquella reverencia , algunas jóvenes de nuestro lado tuvieron algunas fallas en su protocolo por supuesto.
Tras un breve lapso el faraón fue llamando una por una de las mujeres , parecía que a cada una le haría preguntas o algo por el estilo, Nadiri nunca había tendió problema por expresarse , prefería ser directa y contestar a cada cosa que le pidieran , tenia un don de la palabra innato , pero su hermana le preocupaba y cuando vio que la llamaban a la chica ,Nadiri intento evitarlo ligeramente pero los guardias tuvieron la leve lectura de su cuerpo y la detuvieron antes de que hiciera cualquier cosa, incluso estaba alli el joven Medjai que ella amaba , se mordió el labio mientras esperaba resignada a su turno.

Tras las preguntas a su hermana el faraón ahora dirigió su mirada a la joven Nadiri , no tenia costumbre de bajar la mirada por lo que no lo hizo en ningún momento pero siempre en su rostro denostaba respeto.

-Ven aquí ahora tu- afirmo manteniendo la mirada de Nadiri a la del faraón , mientras dejaba que su hermana fuera hacia su sitio inicial, Nadiri se cruzo con Naya en el momento de una volver a su sitio y la otra ir hacia el faraón , Nadiri cruzo miradas , estaba posiblemente tan nerviosa como su hermana y las mismas preguntas le asaltaban.

-Sin duda tu debes de ser la hermana de la joven que a dejado su lugar recién , ¿no es así?-pregunto con seriedad el faraón mientras mantenía una postura totalmente erguida y fijando su mirada interesada en la muchacha .
Nadiri sin dudarlo asintió- Si mi faraón , así es mi nombre es Nadiri- comento la muchacha con total seguridad en su voz esfumando cualquier nervio posible de incluso su mirada la cual tenia fija en el faraón –Nadiri por tu hermana he sabido que han sufrido una falta en su familia –afirmo el faraón mientras posaba un dedo deslizándolo por la mejilla de la joven , Nadiri en ese momento había sufrido un pequeño accidente en su rostro dejando ver un pequeño raspón muy cercano a su mejilla que había sido disimulado con maquillaje pero parecía que a aquel hombre no se le pasaba ningún detalle por alto- Así es , nuestro padre a fallecido hace tres días – asintió la joven mientras ahora desistía de su mirada para relajarse un momento. El faraón alejo su mano de la joven e indico que volviera a su lugar.

La conclusión era que ninguna de las hermanas habían quedado para ser concubinas del faraón , ya fuera por uno o por otro detalle , tal vez por mi hermana había sido su palpable nerviosismo y por mi parte la insistencia de mi mirada o tal vez aquel pequeño detalle de mi mejilla , me maldecía por un momento porque ese detalle se esfumaría en días tan solo , pero ahora éramos arrastradas hacia otro aposento , de un hombre cuyo nombre era Imhotep , este era un sacerdote . Suspire pesadamente en un momento y luego dirigí mi mirada hacia mi hermana , la cual pude percibir lagrimas en sus ojos , tome su mano apretándola ligeramente fuerte para que se calmara dándole a entender que todo estaría bien , debíamos resistir a todo esto.

Una gran puerta fue abierta por el guardia que las arrastraba , en su interior , y tras aquello el sacerdote y el guardia tuvieron un dialogo que por parte de aquel despreciable guardia a Nadiri le asqueo de solo oírle , y ladeo la cabeza en el momento que este salio del lugar , algo llamaba profundamente la atención de la joven era el hecho de que ahora fueran ofrecidas a un sacerdote , seguramente por lo que había oído era uno de los preferido o mas importantes para el faraón .
Observo las acciones de su hermana con un poco de escepticismo , no entendía el cambio de la mirada en su hermana , Imhotep para Nadiri era exactamente igual que el faraón , no por su poder sino por todo lo que englobaba ser ofrecida de aquella forma , observo al sacerdote de la misma forma que al faraón sin bajar la mirada e intentando dilucidar que seria lo que ocurriría ahora en mas.
Al preguntarles aquel hombre sus nombres , la primera en contestar fue Naya , que incluso le presento a Nadirii , la miro haciendo un ligero gesto de que ella sola se podía presentar , ¿a caso a su hermana le pasaba algo? , antes estaba demasiado nerviosa y ahora parecía ser la anfitriona de las dos – Mi señor , perdóneme si me desubico en mis palabras pero ¿podría hacer una simple pregunta?- pregunta lo joven Nadiri fijando sus claros ojos sobre el sacerdote – Quisiera saber ¿ que será de nostras ahora? , no hemos sido aceptadas por el faraón pero nos traen a ¿ usted?- por un momento temió saber la respuesta a esa pregunta pero se sentía con el deber de saber de su futuro en ese preciso momento , muchas cosas avasallaban su mente , desvío ligeramente su mirada hacia su alrededor y pudo ver muchas velas encendidas alli , el lugar en donde se encontraban ahora era bastante acogedor , miro a su hermana un segundo de reojo y volvió a mirar a Imhotep , esperando su respuesta

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 24, 2010 1:14 am

Las muchachas se presentaron ante mí, tal como les había pedido me dieron sus nombres, la chica con el nombre de Naya, parecía algo interesada, a pesar de que no le mire al rostro sus palabras parecían, algo más animadas, aun así mi caso hacia ellas era el mismo, no entiendo porque el faraón, me las ha entregado, no tengo intención de hacer nada con ellas. Nadiri me formulo sus preguntas, yo seguía tal vez a mi bola, sin prestarles demasiado caso, pero aun así respondí. –Por lo visto no sois del gusto del faraón.- Dije manteniendo aquel tono serio mientras, nuevamente apagaba otra vela, tanta luminosidad me era molesta en estos momentos.

-Tampoco entiendo porque el faraón os ha traído ante mí. Lo que vaya a ser de vosotras a partir de este momento, depende solo de lo que hagáis.- Respondí serio, con un cierto aire místico, mientras cogía aire profundamente, tal vez Seti, me las ofreciera para mi disfrute personal mas, no me interesan como tal, seguramente sea su manera de agradecerme mi acción de hoy, o simplemente como dijo aquel guardia, el faraón me tenga en alta estima, sea como sea, mis intenciones con ellas no propasan la necesidad carnal sinceramente, no negare que no sean bellas, mas no me interesan como concubinas, además mi corazón pertenece a otra persona.

-Tal vez creáis, que ahora seréis, mis… mujeres de compañía, mas si es eso lo que os preocupa podéis estar tranquilas, no tengo intención de ello.- Afirmé mientras ahora si les dirigía la mirada, una mirada seria, fría, pero sincera y sin maldad. No me interesa tener un harén, no me interesa ser como el faraón, mi corazón pertenece a otra persona a la cual e jurado lealtad eterna. -Os aceptare como mis… acolitas.- Dije serio refiriéndome a que a partir de ahora, tendrían una nueva función para mi, y esa era la de ser una especie de seguidoras. –A cambio de estos servicios.- Tras esta frase tome un poco de aire. –Os enseñare, os instruiré. Aprenderéis a leer y a escribir.- Dije afirmando lo que aprenderían si permanecían conmigo.

Tras mis palabras nuevamente tome aire profundamente, era un buen método para tranquilizarse o en este caso relajarse, además es bueno para purificar los pulmones, daba por hecho de que aceptarían la condición que les impuse si querían permanecer en palacio, así que me dirigí a lo que era mi ventanal, ellas aun no me había respondido, pero no me importaba en absoluto en estos momentos decidieran lo que decidieran, esta era su única oportunidad de vivir en palacio y ganar dinero.

Una vez en frente de la inmensa cortina, que tapaba la luz que proyectaba la luna, agarre la inmensa tela y la abrí de par en par dejando que la luna, iluminara la habitación, tras aquella acción, me volví mirando las velas estas empezaron a apagarse una a una, lentamente no tenía prisa, pero prefería la luz natural era más agradable realmente, gracias a un sistema de espejos dentro de mi habitación los rayos de la luz lunar, se reflejaban en estos e iluminaban toda mi habitación con luz natural.

*Nota: Los egipcios fueron los primeros en utilizar los espejos como receptores de luz, antiguamente, se utilizaban varios espejos y con un solo rayo de luz se podía iluminar todo un salón, haciendo que el rayo de luz en si se reflejara en varios espejos al mismo tiempo*

Tras aquella última acción, pude ver a través de mi ventanal privado, podía ver todo el palacio, el cual estaba iluminado con antorchas y demás, varios espejos repartidos por puntos calve del palacio iluminando el patio central, donde habían guardias, que cada hora cambiaban su posición, es decir patrullando, también se resaltan, varias estatuas del faraón Seti y algunas esfinges, ciertamente es un palacio hermoso, nuevamente me volví hacia las jóvenes que ahora estarían bajo mi cuidado, no me decidí a hablar ya que aun esperaba una respuesta por parte de estas, aunque aun estaba pensativo, no entendía o no quería comprender por qué el faraón me ofrecía a estas jóvenes a mí, es cierto que tal vez el y yo nos lleváramos bien, aunque no creo que me tenga en tan alta estima como para esto.

Mis pensamientos eran perturbados en estos momentos, ¿tal vez el faraón, conocía mis sentimientos por Anaksunamon y por eso me ofrecía a estas jóvenes? ¿Para que me olvidara de ella?, aunque no pensaba en esa opción podría ser posible, aunque tanto Anaksunamon como yo siempre tuvimos cuidado de que no se nos descubriera, con lo que no podía tener constancia de nuestra relación. Fuera como fuera, ellas ahora estaban a mi cargo, tal vez ahora no me son útiles para nada pero quizás en un futuro lleguen a serme de utilidad.

-‘’¿Qué trama Seti?, nunca antes me había ofrecido algo que fuera destinado a él con anterioridad, ¿acaso sabe algo de mi relación con Anaksunamon?, no… eso es imposible, siempre tuvimos cuidado, nos hemos asegurado siempre de que nadie nos viera coincidir, pero aun así el comportamiento de Seti me extraña. ¿Qué pretende que haga con ellas?, sea lo que sea, aceptare este ‘’regalo’’- Me digo a mi mismo, mientras de nuevo tomo asiento, esta vez un poco mas relajado.

*Nota: El marrón indica que son pensamientos ^^*

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Rose Bennet el Miér Feb 24, 2010 5:19 pm

Naya se sorprendio a si misma con tantos cambios de humor, primero estaba al borde de las lagrimas por no ser del agrado del Faraon y ahora se encontraba animada presentandose ante el sacerdote Imothep, miro a su hermana que tambien parecia desconcertada por la presentacion de las dos de manos de Naya, era una actitud muy rara en ella, generalmente dejaba a Nadiri hablar siendo ella la que hablaba fluidamente, sin trabas a contrario de ella.Y no pudo mas que reirse internamente, porque por fuera seria un insulto, a tantas preguntas de su hermana, pero realmente ella tenia las mismas preguntas, volteando la cabeza mirando preocupada al Sacerdote. Miro nuevamente a mi hermana que tenia la postura seria y decidida, siempre habia tenido envidia sana a mi hermana devido a eso, siempre en cualquier situacion ella se msotraba tranquila.

El sacerdote empezo a respondernos, diciendo que ni el sabia el hecho de porque el faraon nos habia rechazado eh enviado a el. Naya estaba realmente preocupada ahora, ¿que pasaba si el sacerdote resultaba ser una persona de malas intenciones?en su mirada se reflejaba dudas, muchas dudas y preocupacion, que le diria a su amada madre en esos momentos? Pero el sacerdote parecia responder a todas las dudas, el no las utilizaria como damas de compañia, se sintio realmente aliviada, al saber este dato, la joven no queria dar su cuerpo a nadie en algun futuro cercano, y aunque su hermana se mostrara asi de fuerte sabia que ella tambien pensaba igual.La cara se ilumino ante las otras palabras del sacerdote.

Su mas profundo sueño era aprender a leer y escribir, su madre no tenia el tiempo para ahcerlo ademas de que no sabia realmente hacerlo, su padre que ahora esta con los dioses sabia bastante pero no pudo enseñarles nada a las jovenes hermanas por su repentina muerte. La mirada del sacerdote parecia frìa y seria, pero naya no esperaba otra cosa, la hizo retroceder un poco para atras, pero sin embargo hacer una nueva reverencia ante el sacerdote.

-Se lo agradezco, señor, vera que seremos de utilidad-
le digo mientras miraba a mi hermana, esperando que no le molestase que yo hablara y le digo en un susurro- es nuestra unica opotunidad de enviarle dinero a madre- le digo, pensando en lo feliz que estaria nuestra madre al ver que decidimos quedarnos en el palacio-Hay que hacerlo por ella y por la memoria de papá-le digo esperando qeu aceptase, ya desde el primer momento no sabia si a ella le agradaba el sacerdote

Naya siguio con la mirada al sacerdote que se acerco a una enorme cortina y la corria, dejando a la vista la luz de la Luna, se tapo un poco la cara al sentir el primer molesto rayo de Luna, habia estado todo el dia con la luz artificial del lugar y le habia hecho mal, pero podia ver la luna desde su lugar parada, era hermosa con una media sonrisa suspiro, siempre estando con su hermana en su casa, miraba la Luna todas las noches, hoy estaba realmente hermosa. Miro a todos lados analizando el cuaro, era realmente grande no tanto como el del faraon Seti, pero este parecia mas comodo siendo mas chico, nuevamente algo dudosa decidi empezar a hablar.

-Señor, ¿quiere que le traigamos algo o hagamos algo pro usted?-le digo firmemente en mi lugar, ya e comportaba como una sirvienta, pero gracias al sacerdote teniamso un lugar donde aprender a ller y escribir, donde podiamos enviar dinero a neustra madre que estaria orgullosa y un lugar donde dormir, nuevamente mire a mi hermana esperando que no le molestara mi tanto hablar, realmente no era yo ese dia, algo adentro mio estaba pasando

Mientras esperaba Naya volvio a mirar la habitacion en donde estaba, era realmente un lugar muy hermoso sobretodo iluminada con luz natural, recordandole por un momento las noches en su vieja pero amada casa, en donde habian dormido hasta hace tres dias atras. Miro a su hermana con una media sonrisa, ¿que estaria pensando su hermana de toda la situacion? a mi me parecia muy raro que el faraon no nos hechara del castillo, sin embargo nos trajo al sacerdote, era realmente un misterio y seguramente se mantendria asi proque no se animaria a preguntarle al Faraon

Rose Bennet

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 24, 2010 9:56 pm

Nadiri observo al sacerdote con detenimiento sin dirigir a nadie mas que a el la mirada , observaba cada acción sin mencionar palabra alguna , ella bien tenia el don de la palabra peor cuando desconfiaba de las situaciones podía permanecer callada por el tiempo que necesitara o veía que fuera conveniente .

El sacerdote afirmo que no tenia idea de por que le ofrecían a las muchachas a el , en ese momento Nadiri dirigió su mirada hacia la ventana que en ese momento estaba con sus cortinas cerradas y mientras tanto prosiguió escuchando de vez en cuando sentía la mirada de su hermana a la cual miraba un momento para volver a mirar hacia la ventana .
No había otra solución que esta , nuestra madre necesitaba del dinero que nosotras pudiéramos conseguir aquí , puesto que conseguirlo en otro lado estaba segura que seria mucho mas difícil .

Pero las palabras de aquel hombre hicieron que Nadiri volviera su mirada a el , haciendo que pudiera respirar un poco mas tranquila al escuchar que no seriamos sus mujeres de compañía , aquello era un regalo de los dioses o incluso una oportunidad que no debía desaprovechar ninguna de las hermanas , pero…¿que haríamos allí?, las limitaciones de las hermana se veían en sus estudios ellas jamás había aprendido a leer o escribir , solo su padre quien había fallecido era el que mas sabia , pero ellas no tenían esa suerte.

Todas aquellas preocupaciones que en la mente de Nadiri se iban formando desapreciaron en el momento que escucho la real propuesta del sacerdote , en el rostro de la muchacha se reflejo asombro aunque nunca exageraba en sus gestos , miro a su hermana la cual ahora estaba haciendo una reverencia por las palabras del sacerdote .
Y ante las palabras que de los labios de su hermana escucho la miro un momento y luego hizo una reverencia al sacerdote –No le defraudaremos señor , pondremos lo mejor de nuestra parte – afirmo con cortesía hacia el hombre que en aquel momento aunque nunca se fiaba de quien no conocía , era el único que las podía sacar de un dilema mayor , sin esta oportunidad volver a casa de nuestra madre seria condenarnos sin duda alguna . Miro a su hermana asintiendo – No te preocupes hermana , todo estará bien , no me iba a negar – comento en un susurro dirigido hacia Naya afirmando que no haría ninguna locura como negarse al ofrecimiento del sacerdote.

Tras aquellas palabras mantuvo silencio , ahora parecía que los roles de las hermanas habían cambiado , en un momento a otro Naya se había vuelto mas fácil de palabras que Nadiri quien ahora estaba mas bien callada y seguía con la mirada al igual que su hermana al sacerdote , talvez a Nadiri algo mas le preocupara , algo que nada que ver con su madre o hermana tal vez , en un momento se sentía incluso mal por estar pensando en otra persona sin ser su familia precisamente , pero esas cosas le pasaban aunque no dijera nada . Nadiri vio como el sacerdote abría una gran cortina , y dejaba que los brillantes haces de luz plata de la luna ingresaran a la habitación , un momento antes las velas se fueron apagando con un misticismo único , aquello por momentos le helaba la sangre a Nadiri pues se sentía ante una persona con poder aquello no es que le desagradara pero temía si llegaba a tener algún error lo que pasaría .Se sentía demasiado vulnerable para lo que era su carácter y temía que por su culpa su hermana sufriera consecuencia alguna , y Nadiri se conocía demasiado bien , sabia que ella no era de quedarse demasiado callada y las cosas que no le parecían las comentaba sin tener en cuenta las repercusiones que eso llevaría . Un problema sin duda , debería comenzar a medir sus palabras ¿tal vez?.

El sistema de espejos que dentro de aquella habitación existía hizo que el has de luz de luna invadiera toda la habitación otorgando una iluminación completa , como antes había observado aquella habitación era amplia aunque no tanto como la del faraón , no tenia problema por ello su habitación era mas chica de seguro , respiro profundamente haciendo que su pecho se viera visiblemente acender y momento después soltó el aire , ahora estaba algo mas tranquila con todo el asunto , miro hacia la ventana observando la vista que el sacerdote tenia desde allí , se podía ver con claridad todo el palacio , y sus esculturas mayores , también pudo divisar algunos guardias a lo lejos, manteniendo una posición de constante alerta por cualquier cosa que ocurriera , las palabras de su hermana hicieron que volviera la mirada a Imhotep a ver que contestaba este.

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Re: Historia del pasado [Rose Bennet y si quiere Natasha Bennet]

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